¿Sientes que tu cabeza no para?
Quizá llevas un tiempo sintiendo que no consigues desconectar. Le das vueltas una y otra vez a las cosas, anticipas lo que puede ocurrir y necesitas tener todo bajo control para sentirte tranquilo/a.
Puede que incluso notes que la ansiedad está afectando a tu sueño, a tu trabajo, a tus relaciones o a la manera en la que disfrutas de tu día a día.
Y a veces no sabes muy bien qué te pasa. Por fuera parece que todo está bien, pero por dentro sientes que estás agotado/a.
La ansiedad puede manifestarse de muchas formas y no siempre es fácil reconocerla.
Como Psicóloga General Sanitaria en Zaragoza, acompaño a personas que están pasando por momentos de ansiedad, preocupación, estrés y malestar emocional, ayudándolas a comprender qué está ocurriendo y a desarrollar nuevas formas de afrontar aquello que les está generando malestar.
Si sientes que la ansiedad está empezando a ocupar demasiado espacio en tu vida, podemos trabajar para recuperar poco a poco la tranquilidad y la sensación de control.
Solicita una primera cita y cuéntame qué está ocurriendo.
Cuando la ansiedad empieza a limitar tu vida
La ansiedad forma parte de nuestra vida y, en determinadas situaciones, puede ser una respuesta normal ante aquello que percibimos como una amenaza o un reto.
El problema aparece cuando esa sensación de alerta se mantiene durante demasiado tiempo, cuando la preocupación se vuelve difícil de controlar o cuando empiezas a organizar tu vida alrededor de aquello que te genera miedo.
Quizá te ocurre alguna de estas cosas:
- Estás continuamente pensando en lo que podría pasar.
- Te cuesta dejar de preocuparte incluso cuando sabes que no tiene sentido.
- Sientes que necesitas anticiparte a todo.
- Te cuesta disfrutar del presente porque estás pensando en lo siguiente.
- Estás constantemente pendiente de tus sensaciones físicas.
- Tienes dificultades para dormir o te despiertas con la sensación de no haber descansado.
- Te notas más irritable, cansado/a o saturado/a.
- Sientes tensión muscular, presión en el pecho, taquicardia, mareo o sensación de falta de aire.
- Has empezado a evitar determinadas situaciones.
- Te preocupa cometer errores o no estar a la altura.
- Necesitas que los demás te tranquilicen continuamente.
- Tienes miedo de que vuelva a ocurrirte una crisis de ansiedad.
- Sientes que estás perdiendo el control.
Cuando la ansiedad comienza a condicionar decisiones, relaciones o actividades cotidianas, merece la pena detenerse y pedir ayuda.
¿Cuándo acudir a una psicóloga por ansiedad?
No es necesario esperar a que la ansiedad sea insoportable.
Muchas personas llegan a consulta después de meses intentando continuar con su vida mientras se sienten cada vez más cansadas, preocupadas o desbordadas.
Puedes acudir a terapia si notas que:
La preocupación ocupa gran parte de tu día.
Aunque intentes distraerte, tu cabeza vuelve una y otra vez a los mismos pensamientos.
No consigues desconectar.
Incluso cuando tienes tiempo para descansar, sientes que sigues en alerta.
Tu cuerpo está constantemente activado.
Notas nerviosismo, tensión, problemas digestivos, palpitaciones, dificultades para dormir u otras sensaciones que te generan preocupación.
Has empezado a evitar cosas.
Situaciones sociales, conducir, viajar, hablar en público, estar solo/a, determinadas situaciones laborales o cualquier otra circunstancia que ahora te genera miedo.
La ansiedad está afectando a tus relaciones.
Puede aparecer irritabilidad, necesidad de seguridad, miedo al abandono, dificultad para poner límites o conflictos derivados de la propia ansiedad.
Sientes que necesitas recuperar tu vida.
No quieres seguir organizando tus decisiones en función de lo que te da miedo.
¿Qué podemos trabajar en terapia para la ansiedad?
No todas las personas sienten la ansiedad de la misma manera ni por las mismas razones.
Por eso, antes de centrarnos únicamente en los síntomas, es importante comprender qué está ocurriendo en tu caso y qué factores pueden estar manteniendo la ansiedad.
En terapia podemos trabajar diferentes aspectos.
Preocupación constante y pensamientos repetitivos
“¿Y si pasa algo?”
“¿Y si me equivoco?”
“¿Y si no soy capaz?”
“¿Y si ocurre lo peor?”
Cuando la mente intenta encontrar constantemente respuestas y garantías, puede entrar en un círculo de preocupación difícil de detener.
Aprenderemos a identificar estos patrones y a relacionarte de una manera diferente con tus pensamientos, sin tener que luchar continuamente contra ellos.
Necesidad de control
Intentar tenerlo todo previsto puede dar sensación de seguridad durante un tiempo.
Pero cuando necesitamos controlar cada detalle para sentirnos tranquilos, nuestra vida puede terminar girando alrededor de la ansiedad.
Trabajaremos para desarrollar una mayor tolerancia a la incertidumbre y recuperar libertad en tu día a día.
Autoexigencia y miedo a equivocarse
En algunas personas la ansiedad está muy relacionada con la necesidad de hacerlo todo bien, no decepcionar, cumplir con las expectativas o evitar cualquier error.
Aprender a reducir la autoexigencia y tratarte de una manera más amable también puede ser una parte importante del proceso.
Estrés y sensación de estar desbordado/a
A veces no existe un único problema.
Trabajo, familia, responsabilidades, dificultades personales, cambios importantes o problemas de pareja pueden ir acumulándose hasta que sentimos que ya no podemos más.
En estos casos, además de trabajar la ansiedad, es importante revisar qué está ocurriendo en nuestra vida y qué necesitamos cambiar.
Miedos y evitación
Cuando algo nos genera ansiedad, evitarlo puede proporcionarnos alivio inmediato.
El problema es que, a largo plazo, la evitación puede hacer que el miedo aumente.
La terapia puede ayudarte a afrontar progresivamente aquellas situaciones que actualmente estás evitando, respetando tu ritmo y tus circunstancias.
Autoestima e inseguridad
La ansiedad puede estar relacionada con la manera en la que nos valoramos, con el miedo al rechazo o con la sensación de no ser suficiente.
En estos casos, trabajar la autoestima y la seguridad personal puede ser fundamental.
Ataques de ansiedad: cuando el miedo aparece de repente
Un ataque de ansiedad puede resultar muy angustiante.
Palpitaciones, sensación de falta de aire, mareo, temblor, presión en el pecho, sensación de irrealidad o miedo intenso pueden hacer que la persona piense que está ocurriendo algo grave.
Y después del primer episodio puede aparecer otro miedo:
“¿Y si me vuelve a pasar?”
Ese temor puede llevar a estar continuamente pendiente del cuerpo, evitar determinados lugares o situaciones y modificar la vida cotidiana para intentar sentirse seguro/a.
En terapia podemos trabajar para comprender estas reacciones, reducir el miedo asociado a las sensaciones físicas y recuperar progresivamente la confianza para volver a hacer aquello que la ansiedad te está limitando.
Si tienes síntomas físicos nuevos, intensos o preocupantes, es importante realizar también la valoración médica que corresponda y no atribuir automáticamente cualquier síntoma a la ansiedad.
Ansiedad, estrés y problemas personales
No siempre podemos separar la ansiedad de aquello que está ocurriendo en nuestra vida.
En ocasiones comienza durante una etapa de mucho estrés. Otras veces aparece después de una ruptura, un cambio laboral, problemas familiares, dificultades de pareja, maternidad o paternidad, una situación personal complicada o un periodo prolongado de exigencia.
Por eso, en terapia no quiero ayudarte únicamente a “aguantar mejor”.
Quiero entender contigo qué está pasando y qué necesitas para encontrarte mejor.
Podemos trabajar tanto los síntomas de ansiedad como las circunstancias personales que están influyendo en tu bienestar.
¿Cómo trabajo la ansiedad en terapia?
La primera sesión nos permite conocernos y comprender mejor tu situación.
Podrás explicarme qué te está ocurriendo, desde cuándo te encuentras así, qué situaciones te generan más ansiedad y cómo está afectando a tu vida.
A partir de ahí estableceremos unos objetivos de trabajo.
Mi forma de trabajar es individualizada. Utilizo principalmente herramientas de la terapia cognitivo-conductual y de las terapias de tercera generación, junto con recursos de otras orientaciones psicológicas cuando pueden ser útiles para cada persona.
Durante el proceso iremos trabajando tanto la comprensión de lo que te ocurre como herramientas que puedas trasladar progresivamente a tu vida cotidiana.
No se trata de aprender una serie de técnicas y aplicarlas exactamente igual en todos los casos.
Cada persona tiene una historia, unas circunstancias y una manera diferente de experimentar la ansiedad.
No tienes que aprender a vivir con la ansiedad
Quizá te has acostumbrado a funcionar así.
A estar pendiente de todo.
A anticiparte.
A intentar que nada se salga de lo previsto.
A decirte que “ya se te pasará”.
A seguir adelante aunque estés agotado/a.
Pero vivir permanentemente preocupado/a o en alerta también tiene un coste.
Pedir ayuda no significa que no seas capaz de afrontar lo que te ocurre.
Significa que has decidido no tener que hacerlo todo solo/a.
La terapia puede ser un espacio para parar, entender qué está pasando y empezar a hacer cambios.
Terapia para la ansiedad en Zaragoza
Soy Paula Sorribas, Psicóloga General Sanitaria en Zaragoza, y trabajo con personas adultas que atraviesan diferentes situaciones de ansiedad, estrés y malestar emocional.
Mi consulta está en Zaragoza y también existe la posibilidad de realizar terapia online cuando sea adecuado.
Si quieres saber si la terapia puede ayudarte en tu caso, puedes ponerte en contacto conmigo y explicarme brevemente qué está ocurriendo.
Solicita una primera cita.
Preguntas frecuentes sobre la terapia para la ansiedad
¿Cuántas sesiones necesito para tratar la ansiedad?
No existe un número de sesiones igual para todas las personas.
La duración depende de la intensidad y el tiempo de evolución de la ansiedad, de las circunstancias personales y de los objetivos que quieras conseguir.
En las primeras sesiones podremos valorar tu situación y orientar el proceso.
¿Puedo hacer terapia si tengo ataques de ansiedad?
Sí. Los ataques de ansiedad pueden trabajarse en terapia psicológica, especialmente cuando existe miedo a que vuelvan a aparecer, evitación de situaciones o preocupación constante por las sensaciones físicas.
¿La terapia sirve para la ansiedad y el estrés?
Sí. En muchas ocasiones ansiedad y estrés están relacionados. Trabajar la ansiedad puede implicar también revisar las circunstancias que están generando sobrecarga, la autoexigencia, los límites, la organización personal o determinadas dificultades emocionales.
¿Tengo que saber exactamente qué me pasa antes de pedir cita?
No.
No necesitas llegar a consulta sabiendo si tienes ansiedad generalizada, un ataque de pánico, estrés o cualquier otro problema.
Puedes simplemente explicar cómo te estás encontrando y qué está cambiando en tu vida. La evaluación inicial nos ayudará a comprender mejor la situación.
¿La terapia para la ansiedad puede hacerse online?
Sí, determinadas situaciones pueden trabajarse mediante terapia online. Valoraremos qué modalidad puede ser más adecuada para ti.
¿Cuándo debería pedir ayuda?
Si la ansiedad está interfiriendo en tu vida, en tu descanso, en tus relaciones o en aquello que quieres hacer, puede ser un buen momento para pedir ayuda.
No tienes que esperar a encontrarte peor.
¿Quieres empezar a sentirte diferente?
Si llevas tiempo intentando controlar la ansiedad y sientes que por más que lo intentas no consigues salir de ese estado de preocupación y alerta, podemos trabajar en ello.
Soy Paula Sorribas, Psicóloga General Sanitaria en Zaragoza.
Puedes contactar conmigo para solicitar una primera cita y explicarme tu situación.
Terapia para la ansiedad en Zaragoza
Paula Sorribas · Psicóloga General Sanitaria
Consulta presencial en Zaragoza · Terapia online
Solicitar cita
